lunes, 31 de diciembre de 2012

Caminando por el mar

Puedes creer en Dios, no hay Dios. Puedes creer en ti, pero no estás.
Te vi entre los árboles y la niebla, apretaste mi mano con fuerza. No huiré de tu calor. Ambos cabalgaremos por las montañas y yo alzaré mis brazos para acariciar el cielo. Mi pelo rubio que tanto te gustaba ahora es ceniza que vuela con el viento. ¿Qué soy? Niña de fuego, mujer en llamas.
Recuerdo cuando eras caballero, con tu capa. Ahora tu capa es un disfraz. Ni espada, ni caballo, ni armadura. El invierno no ha secado nuestro universo, sólo que ya no es nuestro. No eres mi rey, ni yo soy tu reina. Me has destronado sin querer. ¿Quién de los dos se ha revelado contra quien?

- ¿Te marchas de mi?
- Jamás podré volar de aquí.

Y en el centro grita el universo, salve el universo. Pandora.
Al volver a casa me esperarás con tu sonrisa y me dirás que es una tontería, y seré yo quien corra a abrazarte. Y juro, que me sentiré totalmente plena. Pero el universo está sordo. La tierra temblará, las edificaciones caerán y el infierno saldrá.

No, nunca fui tu infierno. Cogí tus cosas y te las dejé junto a la chimenea. Tú seguías buscándola entre las llamas, niña de fuego. Los arqueros apunto de disparar, laberintos que nunca podrás olvidar. Revolucionan tu estado inicial. Te miré por ultima vez, la opción de vencer no es una opción real. Un segundo más para desistir, pero salí para mirar a los Kamikaces que abandonaban el terreno. Nieve líquida que caía y mojaba mi cara sin lágrimas. Me torcí, conté hacia atrás para dormirte y fracasé. Dejé pasar en tu nombre al dolor, que te acompañará cuando yo no esté. Serás afortunado si no deja de doler.

Me llevé las flores en una maleta. Me llevé la música y los abrazos con tu nombre. Me llevé tus palabras escritas y dichas. Llegué corriendo al final de la isla, el mar se había congelado, regalo de bodas del invierno. Nunca supiste patinar sobre hielo. Tanto he crecido, al final me he perdido en las ramas gigantes del árbol donde nunca subimos. Sois como hormigas, ya no puedo veros. Sólo desde lo más alto evitaré sumergirme, donde el aire es frío. Tanto he sufrido entre cuerpos inertes que devoraban mi calma a bocados, sólo desde el lado oculto podría llegar a olvidarte. Cada lugar que se fue es para ti, te lo devolveré.

Naciste para luchar, ahora descansas. Incapaz de matarme, incapaces de matarnos. No, no soy como tú.

martes, 18 de diciembre de 2012

Basura

Me gusta la sensación de caer sobre basura,
blanda y puntiaguda, suave como tus alas
desplegadas al desvanecerse la amargura,
al tragar el orgullo y vomitar todas las balas.

Descargado y sin pistola sigues apuntando.
Cazador de leonas que caen desde el cielo,
que se escapan por la ventana, saltando,
y cayendo sobre basura y terciopelo.

domingo, 16 de diciembre de 2012

La historia imposible

El agua sigue vibrando encima de la mesa, aquí en el mundo real, donde nada crece sin sacrificio.
Sí estoy sola, estoy a salvo, sí estoy contigo es otra noche a contrapelo.
Observarte con cuidado, comprobando de qué material no estás hecho, sin tocar la herida.
No encuentro razón para seguir con esto, por eso sigo.

Siento la tentación de ceder y perder la razón, de saciar algo que ya he saciado.
¿Por qué beber de un putón sin fe ni corazón? Entiendo que no es sano.
Contar mis faltas es tu don, y el mio es destrozarme con el recuerdo que he olvidado.

Odio los cantautores sin sentido, con melodías melosas y pegadizas.
Odio a los chupatintas que se creen dioses y nos hacen el corazón trizas.
Odio cuando escriben y no dicen nada, me siento sorda y estúpida ante tanta "maravilla"
Mierda tras mierda, y ojo por ojo: Acordes difíciles que ya he escuchado hasta la saciedad.

Te dedicaré una estrofa, quizás dos, pero nada más.
Y siento que te estoy matando, pero mueres en silencio, porque escuece.
A mi también me escueces y me picas por dentro sin poder rascarme... Te encanta picarme.
¿Y que vas a decir cuando el cielo se vuelva oscuro?, ¿Te arriesgarás cuando amanezca?

lunes, 10 de diciembre de 2012

Un día "más" en la Fuckultad

Rumbo distraído de zapatos y caminos a las diez de la mañana. Pasos distantes al compás de una canción. Todos los semáforos son rojos, y sin embargo nos sobra tiempo para pasar y detener el ritmo del tráfico. Manos entrelazadas, taciturnas y tímidas que se esconden entre los primeros rayos de un sol lejano. La vida es más fácil contigo y tu canción, contigo y tus manías, que curiosamente encajan tan bien con las mías. Pero lo que encaja realmente bien son nuestros besos, tan perfectos, como si de un puzzle se tratara. Y sin querer ya hemos subido, y sin querer ya hemos llegado.


viernes, 7 de diciembre de 2012

Tarantino


Supo, la primera vez que vio Pulp Fiction, que quería ser directora de cine. Pero el destino y las malas pasadas decidieron que ella sería un personaje más, un personaje enrevesado en una trama enrevesada. Y la historia no sería otra que la vida misma y las cámaras no serían otras que los ojos de la gente que juzga y critica.

Se sentó en el suelo, no le importaba arrugar su vestido negro. Apoyó la espalda en el sofá y subió las piernas hasta apoyarlas en una silla. Postura complicada y sexy a la vez que cómoda. Se encendió un cigarro. Él la miraba tumbado desde el sofá. Anochecía entre solos de guitarra de Jimi Hendrix. Silencio y humo que se escapa. Sensualidad delatada en cada mirada, en cada palabra y en cada gesto.
Y si sigo contando sería una situación tan tan de Tarantino que vendría y me robaría la idea...

lunes, 3 de diciembre de 2012

Envidi-arte

Tengo celos. No de ti, sino del arte: de su eternidad. El arte perdurará, la música jamás morirá. Y yo, nosotros, en polvo nos convertiremos y no dejaremos nada, sólo recuerdos, objetos, experiencias plasmadas en otras personas: Esa es nuestra esencia y nuestra eternidad, no la materia.

La verdad es lo que queda, lo que ha perdurado a través del tiempo.


sábado, 1 de diciembre de 2012

Fade into you

Has aparecido después de tanto tiempo, nunca es tarde para esto. Te tuve en mi mente aquí, en estas cuatro paredes, parece que todo vuelve a ser como era antes. Diría que tengo 13 años. No entiendo los horarios, no atiendo a razones. No comprendo este mundo de locos, quizás los cuerdos somos tú y yo. Volver a la droga sería un grabe error, pero es cierto que siento la necesidad y que la echo de menos. Pero no puedo dejar que me consuma y me atrape para siempre, su momento ya pasó. Y ahora estás tú aquí, quizás tu droga me haga bien. Tengo todo lo que siempre he querido y más. Que todo sea así de perfecto me hace pensar, me rayo. Pero bueno, quizás ya iba siendo hora de que todo estuviese en su lugar, ¿no?



Que me escribas poemas y me hagas canciones es todo un honor, que sea tu "piba relinda" es más que un sueño. 

martes, 27 de noviembre de 2012

Porque quiero, porque puedo

Me he cansado de tus bailes perennes, inmóviles y estáticos.
Me he cansado de tus juegos de mesa, de cama y de sofá. 
No sé como va a escapar toda esta energía acumulada en cada palabra.
Será que he cambiado de camello y que alguien ha descubierto un nuevo cuello al que besar.

Que tú no sabes lo que siento, y nunca lo sabrás,
te refugias en eso, que no es nada, sólo sexo.
Y sin embargo echas de menos aquello que jamás tendrás:
Estrellas que se apagan y se olvidan en la inmensa oscuridad
de tu universo finito, de tu absurda austeridad.

Me quito la correa, tranquilo, que no me voy a escapar,
sólo voy un rato a la selva, a matar tigres... Porque puedo, porque quiero.

lunes, 26 de noviembre de 2012

Flaco, pibe o loco

Adrenalina aún en camas separadas,
besos inciertos, irreales y auténticos.
Que sueño contigo cuando duermo, y cuando no.
Te miro y me escondo en mi poesía surrealista,
me da por ponerme del color de la amapola!

Siento que fluyo, que vivo en mi mundo.
Que todo a vuelto a florecer en el otoño.
De cigarros en la puerta, de noche y con cerveza.
De miradas y canciones de Pereza.

Buenos Aires o Granada,
ruido rosa o el tornado... todo es nuevo.
Y el sentimiento está en el horno, calentándose...
Nos lo comeremos como una fruta prohibida.




martes, 13 de noviembre de 2012

Oro rojo

Esto que voy a contar es real, no se trata de otra de mis historias/novela/cuento. Es mi historia auténtica, la inspiración de lo que ando escribiendo últimamente.
Hace unos meses, a finales de verano me noté "floja" sin fuerza, sin ganas de nada. Me sentía débil físicamente. Pensé que era falta de deporte o que estaba rozando la anemia, pero no, no tenía nada que ver con la anemia.
Me hicieron muchas pruebas y me sacaron sangre. Al final la médica me diagnosticó falta de hierro en la sangre, tenía los glóbulos rojos muy pequeños y necesitaba tomar alimentos con mucho hierro. Me mandaron un tratamiento de pastillas con hierro: sangre concentrada en unas capsulas redondas y pequeñas.
Me hacían bien. Una al día con el desayuno. Al principio me destrozaban el estómago, mi propio organismo no aceptaba la sangre como alimento, pero con protectores de estómago pude tomármelas. Mi cuerpo se fortaleció e incluso me habrían el apetito. Día que no me tomaba las pastillas, día que no me notaba cómoda conmigo misma. Cuando las pastillas se terminaron, me compraron más. Pasé de las pastillas a los sobres y de los sobres de nuevo a otras pastillas.
Y ahora se me han acabado y me siento dependiente de ellas o de la misma sangre. De nada me sirven las lentejas o la morcilla... necesito ese incremento de sangre extra.
Soy rara hasta pa esto...

domingo, 11 de noviembre de 2012

My Lord y el trono

Ella no le encontró ningún defecto... Excepto uno. No era un gran defecto, pero era suficiente para que estallase y se diese cuenta de que aquel tipo no era el amor de su vida. Lo tenía todo, pero ese defecto le delataba, le hacía caer en lo más bajo; todo lo contrario a ser un caballero. Su único defecto, para aquel hombre "casi" perfecto era... que siempre se dejaba la tapa del váter levantada.

Buscó, buscó y buscó al hombre adecuado, a aquel que fuese tan pulcro que no se dejase la tapa del váter levantada. Pero no lo encontró. Si no era la tapa, era cualquier otra cosa... Nunca llegó a conocer a su hombre perfecto. Se quedó soltera toda la vida, esperando a la persona ideal.

¿La moraleja? Cuando vengas a mi piso, la tapa del váter se baja porque es MI váter, ¿vale?




jueves, 8 de noviembre de 2012

Sobredosis

Fumábamos para olvidar, para cegar nuestras carencias y para calmar el dolor. Hacía cuatro días desde que ocurrió. Su herida aún estaba abierta, la tirita en el dedo le delataba, y a mi me suscitaba placer contemplar su dedo envuelto, tapado. Lo único que pensaba en ese momento era chupar su sangre, levantar la tirita, cogerle la mano y lamerle el dedo como ocurrió el otro día. Miraba el devenir de su mano derecha desde el cenicero hasta sus labios, quien fuese un puto cigarro.

Llevábamos días intentándolo. Nos sentábamos alrededor de la mesa y ante nuestros ojos iban desfilando las drogas más duras que jamás había visto. Ninguna me satisfacía del modo en que la sangre lo hacía. Y él conmigo, los dos, codo con codo viéndonos morir. Ni el sexo me calmaba, ni la  heroína más deliciosa era comparable con su sangre. Aún sentía su sabor en el paladar. Mi propia saliva me sabía a él, y con sólo imaginar su dedo indice en mi boca, mi cuerpo entero temblaba de deseo. Mi libido salpicaba todos mis sentidos que poco a poco se iban tornando agresivos y suspicaces.

Rüdiger estaba destrozado. Le temblaba el pulso y sus ojos miraban a todos lados, descontrolados. No paraba de fumar y de mirar el último pico de heroína que estaba encima de la mesa. Se dormía de vez en cuando y se despertaba desconcertado, asustado, como si algún animal salvaje le fuese a atacar. Estaba en lo cierto: En cuanto cerró los ojos me senté a su lado y le cogí la mano, la agarré fuertemente. Sentí su calor, sentí la herida debajo de la tirita, sentí la sangre. Su sangre. Miré su rostro blanquecino, su pelo negro, sus labios. Su corazón latía tan rápido que sentía el fluir de sus venas por todo su cuerpo.

Un deseo irrefrenable me invadió. Deseaba lamer su cuello y arañar su espalda, deseaba besar sus labios y estrangularle con mis propias manos. Cuando me quise dar cuenta su dedo al descubierto ya estaba metido en mi boca. Respiré profundamente al sentir su sabor en mi lengua, su dulce sangre en mi paladar era el mayor placer que había experimentado nunca.

Y él se despertó. Lo raro fue que no dijo nada. Se quedó mirándome. Estaba muy drogado para apartarse de mi, muy drogado para levantarse y marcharse. Supe por su mirada que yo no estaba haciendo lo correcto, que esta no era la forma y que había quebrantado el trato. Pero no podía parar de chupar. Y él... ¿qué hizo él? Lo que cualquier hombre haría si una mujer le chupa el dedo, haya sangre o no de por medio. La bestia desatada no era comparable con mis ansias de sangre y mi libido era tres veces la suya. Sin embargo lo intentó. Quería alcanzarme, quería sentir lo mismo que yo, llegar los dos hasta el final, pero fue en vano. Al cabo de un rato se tumbó en el sofá, abatido, sin fuerzas. Yo seguía enganchada a su dedo, como un león a su presa, hasta que mi corazón no pudo soportarlo más. Demasiada sangre corría por mi cuerpo, demasiadas hormonas a punto de explotar. Sentí las arterías cerrarse y mi cerebro colapsarse tras el último sorbo. Despegué mis labios de su piel, sin embargo no me hallaba del todo satisfecha. Me tumbé en el suelo con la mano en el pecho. Me estaba dando un infarto de placer. No podía moverme, no podía respirar, pero me encontraba bien, plagada de un inmenso e intenso orgasmo del que no quería escapar aunque estuviese muriendo.



miércoles, 7 de noviembre de 2012

No quiero, no puedo, no pienso hacerlo

El papel supone centrarse demasiado. Supone sentarse en la mesa, coger el bolígrafo y llenar el folio de tachones. Aquí es mucho más sencillo, más directo y más espontáneo. Lo que más me gusta de mi es la capacidad de abstracción que desenvuelve mi cabeza de vez en cuando, esa sensación de estar rodeada de miles de conversaciones y centrarme en una sola cosa.

Jamás tuve un candado en la boca tan bien cerrado. Pero nadie nunca habló de mis dedos y de escribir. No tiene gracia escribir sólo para mi, yo ya sé las cosas como son, y tú también las sabes. Por eso escribo a hurtadillas y clandestinamente de vez en cuando en sitios escondidos del gran mundo de Internet, donde alguna persona dará con algo y le gustará leerlo, o no, o le suscitará cualquier sentimiento, o no.

Compartir algunas vivencias, algunas relaciones, algunos actos y algunas palabras por Internet es uno de mis placeres más ocultos. Pero es hora de hacer las cosas bien, y el momento de abrir la boca y soltar todo lo que nunca he dicho... y, ¿sabes por qué no lo hago? No hace falta que lo diga porque ya lo sabes. Lo último que quiero es hacer daño.

martes, 6 de noviembre de 2012

el mismo royo

No me gusta estar sola. Está bien para un rato, pero no para siempre. Me gusta que haya gente aquí a mi lado con quien hablar o alguien con quien pasar el rato. Será que pocas veces he saboreado fielmente la soledad, y a medida que vamos creciendo esa soledad se atenúa.

Me gusta venir y que no haya nadie, pasarme las horas muertas haciendo nada, mirándome las manos fijamente delante de un calefactor y que la vida pase, y aquí el tiempo no exista. Me encanta llegar y saber que puedes ser libre para hacer cualquier cosa. Pongo la música muy alta y me olvido de que tengo vecinos. O me pongo a tocar la guitarra y a cantar lo que me salga del alma porque sé que nadie escuchará.

Hoy me he quedado sola. Se han ido un rato y tengo todo el piso para mí. Y aquí estoy, metida en el cuarto de baño. Sentada en el suelo con el calefactor y el ordenador. Escucho las gotas caer en la ventana y un grifo que gotea. Lo dicho, no me gusta estar sola. Pienso, remuevo y me atravieso yo sola con la pesada espada de querer hacer algo y no hacer nada.

Drogadicta

Me desenvuelvo entre las sábanas, sus sábanas. Su cama abatida parece querer protegerme del frío. Quiero levantarme de la cama pero las piernas me flaquean y tengo miedo a caerme de bruces contra el suelo. No está, ha salido a buscarla como cada mañana. Mi sed me ahoga y el hambre aprieta en la barriga. Mis ojos dan vueltas por la habitación. Encima de la mesita de noche están los libros que me ha comprado para que me vaya familiarizando con el tema. No los leeré, no soy un monstruo. No pertenezco al mundo de las sombras. No duermo en ataúdes, no me dan miedo los crucifijos y los ajos,  no salgo por la noche y duermo por el día, y la luz del sol no me hace daño.

En el DVD sigue girando la película de "crepúsculo". Me dormí, él la vio entera. Si, piensa y quiere que sea especial, que sea como en sus sueños, que roce el miedo y el encanto al mismo tiempo. Me ha dicho que quiere "convertirse en uno de los nuestros". Pero, ¿Qué nuestros? Estoy yo sola en esta mierda de cuento. No conozco a nadie con tal adicción o enfermedad.

La sed vuelve a quebrar los hilos de la fantasía y la ciencia ficción. Un nudo en el estómago me impide levantarme. Pero no, no soy un monstruo joder. Me aferro a la idea de que soy una persona normal, con una vida normal. Apoyo los pies en el suelo, quiero levantarme de la cama, estoy harta, no estoy enferma. Doy un paso, otro paso, y caigo al suelo. Y empieza de nuevo la revolución de todos mis sentidos, de querer y no poder. ¿Por qué aún no ha vuelto?, Mi cuerpo ya empieza a temblar cuando pienso en su sabor, en su olor, en su tacto corriendo por mi garganta, corriendo por mis venas. Un sudor frío sube y baja por todo mi cuerpo, será que estoy tumbada boca abajo en el frío suelo. Intento tranquilizarme pero ya es tarde. Me arrastro por el suelo con la poca fuerza que me queda, si él no me la trae, iré yo a por ella.

La puerta se abre, es él. La trae en brazos, metida en una bolsa blanca de plástico. Mi droga mi preciosa droga de un rojo reluciente recién comprada de la carnicería más cercana.
- ¿Qué haces tirada en el suelo?, venga, levántate.
- ¡¡Dámela, por favor!!- alargué la mano e intenté cogerla.
- Contrólate, vamos a la cama.- Dejó la bolsa encima de la mesa y me cogió en brazos. Me dejó sobre su cama y me arropó con las sábanas. Mi cuerpo temblaba, estaba demasiado impaciente por probarla.  Él la vertió en una jarra de agua y me la sirvió en una taza, tal y como si fuese mi desayuno.

Cuando agarré la taza con mis manos, juro que casi toco el cielo. Y cuando las primeras gotas rozaron mis labios, juro que lo llegué a tocar. Me sabía a gloria. Era mi heroína, mi droga más dura. Él me miraba sentado en la silla. Sus ojos desprendían la esencia del cobarde, se podía mascar el miedo en el ambiente. Sin embargo esbozaba una ligera sonrisa pícara y sensual, supongo que fascinado por lo que contemplaba.

No lo veo como una enfermedad o una maldición. No es nada de eso. Es otra droga más. Soy adicta a la sangre. Esto ocurre todas las mañanas: Él se va a buscarla, cuando despierto me desespero, me vuelvo un animal y cuando él llega todo me sabe a gloria. Ambos desayunamos, él se fuma un cigarro, yo me visto y nos vamos.


sábado, 25 de agosto de 2012

La mujer perfecta

¿Artista o científico loco? Nunca nadie lo supo, sólo sabían que tenía la capacidad de crear, de crearla.
La vio por la calle y supo enseguida que se casaría con ella. A los pocos meses de recién casados se dio cuenta de que tenía demasiadas imperfecciones, pero no tenía el valor suficiente como para dejarla e irse con otra.
Primero le puso más pecho y más culo, pero cuando salió a la calle se percató de que todos la miraban, así que le quitó un poco de masa corporal. Luego se encaprichó de las piernas largas y esbeltas de las modelos que salían en televisión. Al día siguiente su esposa tenía las piernas más bonitas de todo el pueblo. Le gustó la larga melena pelirroja de la vecina de arriba y también la sonrisa de la panadera. Los ojos azules y los dedos largos y finos. Le cambió la forma de andar, de reírse e incluso de pensar. Iba deformándola y transformándola a su antojo. Hasta que por fin creó a la mujer perfecta, la mujer más maravillosa de todo el planeta.

La aguantó tres días y dos noches.
Se dio cuenta de que era demasiado inteligente, quería algo más ingenuo. Se dio cuenta de que lo sabía todo y que no podía sorprenderla con nada. Tan guapa tan guapa y a la vez tan artificial. Una diosa en la cama que le dejaba a él en un mal lugar. Una sonrisa tan perfecta que parecía idiota. Un pelo tan cuidado que parecía una peluca.

No se puede crear a la mujer perfecta con retales de otras mujeres. La mujer perfecta no existe, y si existiera nadie podría aguantarla.

viernes, 17 de agosto de 2012

siempre

Me acaban de dar una mala noticia. Ni siquiera sé que foto poner respecto a todo esto... quizás no debería escribir, pero es lo único que me ayuda en este momento. No puedo parar de pensar en él, en su carita. No puedo soportar la idea de llegar y no verle nunca más.
En esta vida todo tiene solución excepto la muerte. ¿qué hago yo con eso? nada. Aguantarme las ganas de salir corriendo para estar a tu lado, para abrazarte... por que realmente es lo único que quiero hacer.
Recuerdo la primera noche que estuvimos los tres juntos, no pude dormir. Los paseos por el parque, sus juguetes, sus ruidos... Pero lo que más recuerdo es tú cara, mirándonos a los dos aquella vez que se quedó medio dormido entre mis manos. Esa cara entre asombro y cariño.

No sé ya ni lo que poner, no puedo.

martes, 14 de agosto de 2012

La piedra Guerrero


¿Sabíais que los dioses también se deprimen? El cielo desapareció y nos dejó a oscuras durante mucho tiempo, luego aprendimos a vivir sin él. Comprendimos que los ciegos éramos nosotros, encendimos las velas y salimos de la cueva. El viejo invierno se había marchado y la gran esfera naranja brillaba en el horizonte. Nubes de caramelo y árboles de color miel. Olía a él, como en un sueño. Se hizo de noche, le encontré en aquel claro del bosque. Bailamos un rato con los recuerdos, la luna ascendía por encima de nuestras cabezas, entonces, la niña del vestido rojo se transformó en un lobo. Devoré poco a poco todos sus miedos. Imposible calmarme después. Insatisfecha, me deslicé por la Tierra y trepé hasta su árbol.

Al amanecer descubrí que nada había cambiado. Él seguía llevando armadura y yo seguía siendo una niña. Pero volvíamos a estar en el mismo lugar, vivos. Había aprendido la lección.
- Prométeme que nunca me vas a abandonar...
- ¿Enserio tengo que prometerte algo así?
- ¡¡Prometelo!!
- Vale, vale... te lo prometo.

Inconformista, seguía haciendo girar mi mente. Los dioses, los guerreros no siempre están cuando los necesitamos. La tierra sobre la que camino sufrirá terremotos, y mis pies se distanciarán de ella. Le recé, quise permanecer con él siempre. Le abracé, le expliqué el miedo atroz a mi soledad. Entonces, se levantó sobre sus raíces y se arrancó un trocito de él. Me entregó esa pequeña piedra, ese pedacito del alma de un niño hecho un guerrero.

La cogí con mis manos, como si fuese un tesoro. Negro azulado con destellos de cristal. Era tan suyo que me daba miedo tenerlo yo. Ahora sé que cuando él no esté, la piedra se transformará en ese guerrero que con su espada despejará el cielo de mis pesadillas.





lunes, 16 de julio de 2012

las garras de terciopelo


Después de ti solo queda ruido, una mancha en el colchón y olor a gas. Después de ti todo sabe raro, como un pequeño ardor en el paladar. Yo que fui tu pesadilla, ahora mírame... me rompo cuando tengo que admitir que estoy sorprendida, qué rápido me olvidas! Ahora no... No soy nada para ti. No soy nada... Ya sé que vas con una chica inglesa, bonito girasol para tu ojal. Y sé también que no te fías pero tu corazón se deja acariciar. Bien, pues yo no tengo frío... pero hay alguna vez que tiemblo cuando tengo que admitir que estoy sorprendida, qué rápido me olvidas! Ahora no... No soy nada para ti. No soy nada.... sólo una cicatriz, nada. 

Esta noche he visto tu cara en televisión. Hay soldados que no encuentran nunca el camino a casa. He cambiado el canal y te has ido de mi habitación, no puedo entender que demonios te pasa. Soy yo, yéndome otra vez, soy yo... lo hago sin querer. Lo siento. La gente en la calle parece saber donde va, compran coches y hablan del tiempo. A mi no me importa que hacías para olvidar, detrás de la puerta del baño diciendo: Soy yo, yéndome otra vez, soy yo... lo hago sin querer. Lo siento. Estoy tan cansada, como tú pienso en no sentir, desaparecer. Soy yo, y no lo quiero ver. Aún soy yo yéndome otra vez, soy yo... lo hago sin querer. Lo siento. 

jueves, 12 de julio de 2012

cada escritor tiene su estilo, no puedes decir que su estilo y el mio son el mismo! xD

definitivamente he vuelto a mi amado fotolog. Aquí sólo escribiré algunos cuentos, en el fotolog están todas mis paranoias.

Pensé que la gente se movía por la belleza y el interés... siempre lo he creído así... pero he descubierto que la gente se mueve por la belleza, el interés y la envidia. Dios, qué mala es la envidia y el rencor!


miércoles, 4 de julio de 2012

Es mi última palabra

Hasta que el río no vuelva a su cauce, yo no escribo. Ya sobreviviré de alguna otra manera, pero así no.

Odiados y envidiados


Rebaño las horas con mis dedos. Veo sombras y colores en el techo que me incitan a alargar el brazo y atraparlos al vuelo. Soy yo desde un espejo, mi reflejo me mira al andar por la calle, esquivando transeúntes. Siempre con la cabeza bien alta, ahora eres alguien en el mundo, ¿Qué pasa?, ¿algo nuevo ha quebrado antiguallas ahí dentro? No, simplemente mi rol está cambiando. Necesito buscar suerte allí dónde siempre soy bienvenida. Pierdo el tiempo por que espero, y así siempre me ha ido bien, menos hoy. Cuando el mundo se pare tendrán que esperarme a mí por que seguiré dando vueltas. La del espejo espera su momento, pero yo quiero que el momento sea el que espere sentado mientras sigo aprovechando la normalidad con fecha de caducidad. Todos lo sabéis, ¿Por qué os hacéis los tontos?

martes, 3 de julio de 2012

Espías rusos, escopetas en el armario


Replicas. ¿Enserio crees que tanto se parece a mí? No le veo sentido. Golpea fuerte en mi cabeza, y luego recorre mi cuerpo hasta la barriga. Has conseguido que ese nombre me parezca feo, pero no has conseguido que la odie. Miro a través de la ventana mientras Guille conduce. El cielo es de color amarillo, rosa y azul. Lineas en la carretera. Quiero desaparecer, convertirme en polvo para el deleite de mucha gente. Intentará tranquilizarme el sonido de las cuerdas del bajo al vibrar, pero el suelo sigue temblando. No es mi sitio. No estoy en el lugar apropiado para ser quien quiero ser. Grietas, se abre el cielo, como si fuese la caja de Pandora. Cae a pedazos, dentro y fuera de lo que un día fue un refugio para la música y para mi. Se hace de noche. Me siento bien cuando apoyo mi cabeza en su hombro y veo como aparece el castillo por detrás de la ladera. Pero es efímero, me hace daño respirar y no olerte. Me hace daño comprobar que el chocolate es amargo y que no todas somos tan diferentes. Es fácil dejar atrás a alguien que nunca ha existido. Me duele expresarme y que digan "menuda gilipollez". Pero si no me expreso, muero.

domingo, 1 de julio de 2012

para- aguas


Pies de plomo. Calculando los pasos y midiendo la distancia que aún nos separa, sólo son centímetros, pero mi cabeza está más cerca del suelo que la tuya. Romperemos lo que un día construimos, y diremos que es arte, que algo nuevo empieza cuando algo viejo acaba.
Donde acaban tus complejos empiezan los míos. Guardo palabras en mi garganta que sólo tú las puedes escuchar. Palabras que sólo son para ti. Y tú, que solo ves llover. Escuchas las gotas caer lentamente por tu cabeza, esa gota incansable que intenta atravesar el cráneo, y que a veces lo consigue. Tus ideas se inundan en un mar donde solo flota un barco lleno de recuerdos y supervivientes que esperan con agonía que la tormenta interminable termine. Llueve aunque haga sol, una nube bien cargada te persigue. Y tú, sólo tragas y tragas. Y tu océano se va llenando lentamente, devastando tu interior. El olor a húmedo pudre cada brote de vida, y todo está mojado y resbaladizo. 
Eres tonto. No soy un pañuelo de lágrimas o un cubo donde escurrir toda esta agua. No soy otro océano, ni siquiera una pecera llena de peces. Eso no se me da bien. Soy un paraguas de colores. Y si te metes dentro, parará de llover durante un rato. Escucharemos como las gotas golpean fuera, aquí casi siempre hace sol. Pisaremos los charcos porque aquí abajo estamos a salvo. Y tú sonreirás, y el mar en calma estará!

sábado, 30 de junio de 2012

El amor, la envidia y las muñecas rusas

Es extraño como hablan del amor sin tapujos, desvalorizan la propia palabra, haciendo del amor algo banal y sin sentido, que flota en el aire y que cualquiera puede alargar su mano y cogerlo.
No sé mucho del amor, pues siempre que he intentado alargar la mano y rebuscar entre las nubes ese sentimiento, he creído encontrarlo pero finalmente se transformaba en algo parecido al amor sin llegar a serlo. Sólo sé, que el amor destroza. Destroza familias, amistades, vidas en general. Pero, también sé que si al amor lo alimentas bien, día a día, puede llegar a ser algo maravilloso.
Para curtir bien el amor hace falta que las dos personas quieran, y es difícil encontrar a esa "media naranja". Muchas relaciones son como muñecas rusas. Crees haber encontrado a la persona perfecta, esa que hace que el mundo gire más despacio. Pero, entonces, te das cuenta de esa grieta... y como una muñeca rusa la abres con cuidado, y descubres que tras la antigua muñeca, hay otra muñeca más preciosa y más perfecta. Y claro, tras esa habrá otra, y otra, y otra, cada cual más pequeña y más perfecta que la anterior. Entonces es cuando te empeñas y te obsesiones en encontrarla, en encontrar a la más pequeña, a aquella que no tenga ninguna grieta que la desmonte.
Pero creo, que eso es imposible. Tengo claro que encontraré a esa persona pequeña y grande a la vez, y también tengo claro que tendrá una grieta, y que posiblemente lo que haya después me gustará más. Pero el amor, ¿no consiste en obviar los defectos y los fallos? Nadie es perfecto.

Después de ver la estúpida escena de anoche, creo que jamás estuve enamorada de esa persona. Es triste, pero es verdad. La noche más idiota y surrealista no pudo ser...

martes, 26 de junio de 2012

Intermitente

Gyye, me recuerdas al verano. Si tuviese que ponerle una cara al sentimiento de libertad pondría la tuya. Persiguiendo sueños imposibles, que supongo que algún día se harán realidad. Flotan en la memoria todos los momentos felices que pasé contigo. Recuerdo tu mano sujetándome para no caerme de la cama aquella noche de borrachera. Recuerdo tu  salto implacable y tu caída perfecta. Tu silueta en la oscuridad, pasando a través de las ventanas de la estación abandonada. Y luego riéndonos a carcajadas debajo de la toalla en Hogwarts. Siendo sinestésicos en el coche de la madre de Luis, sacando las piernas por la ventanilla. Emparanollandonos con cualquier sombra, imaginándonos personajes irreales de novelas paranoicas. Mirando al cielo, intentando ver vida más allá. Hablando de sexo, chicas y strippocker. Nuestra mesa pintada de conversaciones del rock in canena sigue en Hogwarts. Competiciones absurdas marcadas por el tic-tac de los besos. Desapariciones en plena noche, búsquedas en la madrugada. Autobús transformado en casa, y casa transformada en local de ensayo. Planes ahogados por la distancia y el olvido, superposición de sentimientos... sube la marea y se hacen invisibles. Pero siguen estando ahí, esperando para salir a la superficie. Césped mojado de lágrimas de un cielo apagado y gris, rastas cortadas y amistad que florece y nunca acaba. Tarot. Dormidos a la luz de la luna. Ropa mojada y agua agotada. Brujería, velas negras, vasos que se mueven solos y letras sin sentido. Nunca recuerdo cuando te vas, sin embargo siempre recuerdo cuando vuelves... porque cuando vuelves te quedas aquí aunque luego te vayas.

Konya el pastor

Ésta es la historia de Konya el pastor. la Tierra estaba abrasada y seca y las gargantas de las mujeres estaban secas y cuarteándose. Hacía mucho tiempo que las ovejas habían sido abatidas y ningún cordero había escapado al ritual. Es decir, ninguno salvo Shamsa el negro. La gente había abandonado la voluntad de soñar, su deseo de oración e incluso la necesidad de visitar. Sólo los cuellos arqueados de flagelados creyentes. Los ojos saltones de la estación de seguimiento y los antiguos hombres sagrados permanecían en suspensión. Reliquias. Eso era todo.

Pero el radiante ritmo del cambio... cambio potencial... el reino de palabras que humedecía los paladares y los platos del hombre... la carga de luz que electrificaba el Cielo y ojo... Días y noches que hacía jugosa la Tierra y acariciaban la boca de flores... rocío sobre los labios de la creación... las bocas expectantes de niños mojados y estáticos... todo estaba yéndose... literalmente ido.

No había nada. Nada excepto Konya el pastor. Descansando su cabeza contra una piedra y contemplando fijamente el Cielo tieso y seco. Blanco y negro, un nebulizador de diamantes sobre una lámina de carbono. A veces el polvo suave le cubría y el se despertaba cubierto por capas de niebla negra. Los viajeros que pasaban a su lado se reían diciendo que había sido besado por Shamsa el negro. Shamsa, el único superviviente de la gran inundación de oraciones que indujo el gran mito y el baño de sangre del cordero.

Las campanas tañeron y el mundo giró. Ya no era el pastor. Era Konya el astrónomo amateur, el contemplador vigilante. El guardián de la noche. Había sido besado por Shamsa el negro y por eso estaba besando el Cielo. Noche tras noche, estrella sobre estrella. Noche de armonía planetarias. Noche de cambio perpetuo. Cada noche cada noche. Pronto la noche quedó mojada de besos. Pronto hubo una tormenta urdiéndose y la lluvia vino también pronto.

Allí las cosas estaban brotando. El rebaño. Las canciones de mujeres y las oraciones. No cantaban a la mala estación sino a Konya- el besador del Cielo- la fantasmal oveja. Pronto vendrían cosechas. pronto estarían trillando y tejiendo las alfombrillas de oración. Pronto estarían gordos los carneros y se cortarían las piedras de ritual.

Las campanas tañeron y el mundo giró. Konya el muchacho apuntó flechas al Cielo. Konya el muchacho disparó flechas al perfil de una mariposa posada sobre la nariz de un tallo.




lunes, 25 de junio de 2012

que noooooo

Iba a escribir sobre el maravilloso enfado que tengo, y lo maravilloso que es esa sensación de impotencia al ver que a él se la suda. ja ja ja... que bonito todo. Pero no, esta noche dejaré apartado el tema gracias a mi padre.
Como he dicho antes, me disponía a soltar aquí la parrafada y desahogarme, pero justo cuando me he puesto a escribir, mi padre me ha interrumpido contándome un cuento que acababa de escribir sobre una pareja, una estrella fugaz y un deseo. Ha sido tan corto y tan bonito que se me han quitado las ganas de destrozarme. Y el cuento, como no, me ha dado mucho que pensar... sin embargo no son cosas que pueda explicar aquí, prefiero decirlas antes que escribirlas.
Hoy ha sido un día guay: Sitios abandonados con Manu, promesas con Gyye, conversaciones con mis abuelos... No se por qué me empeño en acabar mal el día, no me lo merezco ni merece la pena. Así que hoy, quiero dormir en paz... sin sueños extraños que acaban en situaciones extrañas donde siempre soy yo la mala... hoy quiero soñar con Rubén el de Pereza y punto!


como matar a un personaje

Mis historias se acaban cuando he perdido la única motivación que tenía. Las acabo tajante y fría, como si le tengo que pegar un tiro a cada uno de mis personajes. No me importa. He visto morir a Emunah en un hospital, esperando un buen final que nunca llegó. He visto morir a sus compañeros de enfermedades que aún no existen. He visto morir a Ethan en una caravana cuando Claire le asesinó. Y Claire no murió de sida en una azotea en Nueva York, simplemente dejó de existir. Muchas veces vuelven a mi cabeza y les dedico unas cuantas líneas, como fantasmas se aparecen en mis historias, se cuelan y las hacen suyas.

He intentado acabar con un buen final esta historia, pero no puedo... se cuelan personajes reales vestidos con trajes medievales que intentan ponerle fin de una forma trágica. Ya no soy libre ni en mi cabeza. No encuentro el final feliz, ese de cuento: Él mata al monstruo más monstruoso de todos, y salva a la chica (yo), y los dos son felices para siempre, sin más monstruos y sin tener que escribir todo lo que ocurriría en sus aburridas y tranquilas vidas. Ojala pudiera escribir ese final, me encantaría... pero me ciño a algo más implacable que mi imaginación.


Siempre salíamos de cualquier situación, pero esta vez no me bajé del caballo. Troté lejos y acampé en la colina más alta de todo el reino. Desde allí podía ver nuestra Tierra, llena de vida. Casi podía tocar el Cielo con mis manos, casi, pero estaba tan lejos. Aún así me sentí cerca de él. 
"Vendrá a buscarme, vendrá". Pensé al caer la noche. Ni el Cielo ni la Tierra pudieron protegerme del frío y de la lluvia. Pero no me moví de la colina. Esperé.
"Se estará volviendo loco sin mí, ¿Lo estará pasando tan mal como lo estoy pasando yo sin él?" Pensé al amanecer. Miré a lo lejos y vi nuestra casa, y le vi a él matando a una serpiente gigante y salvando a otras princesas. "Cuando termine de salvar a esa gente vendrá a buscarme, lo sé, lo conozco", pero no vino. De nuevo otra noche esperando y observándole desde mi colina. Estaba perfectamente sin mi. ¿Pero como podía haber ocurrido algo así?, ¿Esto es todo lo que nos unía? No podía entenderlo. Me retorcía de dolor. Intenté entonces cambiar el curso de la historia volviendo al pasado, escondiéndome entre las tripas de aquel horrible monstruo. Intenté ahogarme en el lago, intenté hacer un trato con la muerte para que me encontrara escondida en esa cueva oscura. Me alejé todo lo que pude, pero no pude cambiar el desarrollo de esta historia. Por desgracia no pude viajar hasta el futuro para coger una pistola, así que no pude pegarme un tiro en la cabeza. Me encontraba encerrada en un cuento medieval, triste y sola. Cogí una flecha e intenté atravesarme el corazón con ella, pero no pude. En realidad le tengo pánico a la muerte, sé que sólo soy un personaje de un cuento, pero también tengo miedos e inquietudes.
Así que me atreví a hablar con Cielo.
"Por favor, envíame la peor nevada y granizada que pueda existir". Y así lo hizo. El viento sopló y el granizo cayó en esta colina. el verano y el calor más allá de la colina no pudieron tocarme. Me acurruqué y apreté los dedos con fuerza, no quería parar de sentir, pero al final mi corazón se detuvo. La nieve y el hielo me cubrieron para que la muerte no me encontrara. Y no me encontró, el Cielo sabrá cuando retirar la nieve para que él me encuentre, pero hasta que no me encuentre el cuento no podrá continuar. Y quizás tarde tanto que me quede para siempre bajo la nieve y él se quede para siempre haciendo algo que no consigo escribir en forma de metáfora. No me sale.


domingo, 24 de junio de 2012

Ella es una chica pop



Cierro los ojos, ya sabes, para recordar mejor. El aire del ventilador me da en la cara... pero no es el mismo sonido, ni el mismo calor, ni la misma luz que en esa habitación la cual no volveré a pisar. La última noche no fue una noche como para recordarla, ni la noche anterior tampoco, ni la anterior, ni la otra. Prefiero recordar las noches de invierno, donde la última lágrima no había caído en el vaso de la rutina. Todas esas noches eran un regalo para mí, algo inaudito y mágico. Me gustaba escuchar el despertador, me encantaba cuando te levantabas y lo apagabas. ¿pero a quien le importa? Son noches que nunca más se repetirán.

Los momentos que más me gustan siempre acaban explotando como latas de pintura al sol. Tengo que empezar a acostumbrarme a la vida real y olvidarme de vivir en un sueño.

De- sola- ción

Cuando él se iba, me quedaba junto a la ventana un minuto o dos hasta que las maestras me llamaban para sentarme en una mesa y discutir acerca de un hombre con barba blanca, la cual siempre dejaba sin colorear en las fichas. Cuando salía de esa hora perdida, él me esperaba enfrente, con el coche en marcha. Luego íbamos a casa y discutíamos acerca de las personas, la música, el cine, o la televisión. Sólo tenía ocho años, pero ya entendía demasiado bien como funcionaba el mundo de los mayores. Antes de dormir se sentaba a mi lado y me leía un capítulo de algún libro o algún cuento que él encontraba por ahí. Después, me arropaba y me daba un beso. "Hasta mañana, buenas noches" le decía cuando apagaba la luz y cerraba la puerta. Miraba mi cielo estrellado y recordaba su cuento, me recreaba en sus palabras y mi mente vagaba por un universo creado sólo para mi. 
Un día dejó de darme ese beso de buenas noches, y mi universo se derrumbó gracias a los problemas de mayores, que ya eran mis problemas también.

He estado largos meses esperándole junto a la ventana, y hoy me ha recogido por fin de esta hora perdida e interminable. Cuando me he subido al coche he sentido lo mismo que cuando me recogía de catequesis, se me han saltado las lágrimas, necesitaba estar con mi padre. 



La "de" es de despedida, "sola", "ción" de habitación. 

viernes, 22 de junio de 2012

viviendo rápido para no pensar

Me quedan dos días en Granada. Ahora toca empaquetar trastos y despedirme de la ciudad. En parte quiero estar ya en mi casa con las manos quietas y el monedero bien guardado (que ya estoy gastando más de lo que tengo). Y quiero descansar en la piscina con los apuntes abiertos encima de la mesa todo el verano. Tengo ganas de estar allí, muchas... pero me va a costar seguir el ritmo y la rutina de mi casa. Ya me había acostumbrado al ritmo de Granada y a las grandes zancadas del señorito. 




El lagarto está llorando.
La lagarta está llorando.


El lagarto y la lagarta
con delantalitos blancos.


Han perdido sin querer
su anillo de desposados.


¡Ay, su anillito de plomo.,
ay, su anillito plomado!


Un cielo grande y sin gente
monta en su globo a los pájaros.


El sol, capitán redondo,
lleva un chaleco de raso.


¡Miradlos qué viejos son!
¡Qué viejos son los lagartos!


¡Ay cómo lloran y lloran.
¡ay! ¡ay!, cómo están llorando!

Dickhead


Amatista... y no me lo pienso quitar en la vida!

jueves, 21 de junio de 2012

-.-


Qué bien me siento. Hacía tiempo que no me sentía tan bien, y eso que sólo te he contado mis problemas entre mocos y lágrimas. Pero me he emocionado, creo que es de las pocas veces que he abierto tanto mi corazón y te he expresado hasta el más mínimo detalle de todo. Y tú, me has escuchado, como siempre. Y nos hemos acordado de él, de ella, de ellos, de aquellos. Me río de nosotros mismos, de lo idiotas que somos a veces... cómo nos puede el orgullo y la tontería.
Pero ya sabes como soy... me acabo acordando de todo lo que significas y mando a la mierda mi orgullo.

ahoraaa

ahora que es cuando estoy enfadada! vaya dos, quien nos viese... tu ahí en la ventana fumando, enfadado y escuchando tu musica... y yo aquí en tu cama muerta de asco, borracha, enfadada, defraudada, cohibida, decepcionada, con las ganas, impaciente, de mala hostia... te mataría si pudiera macho!!!!!!! pero entonces mañana nadie me acompañaría de compras. Voy a intentarlo, si cuela cuela y si no me la pela... y a dormir ya! que es muuuuuuy tarde!


miércoles, 20 de junio de 2012

Cicatrices

Mientras él dormía profundamente me desvelé. Hacía frío, pero no cerré la ventana. Con la poca luz que entraba en la habitación pude ver su cuerpo pegado al mío. Mi curiosidad se esparció por la cama, era el momento idóneo para encontrarla. Comencé por la cabeza, palpé con cuidado sus ojos, su nariz. Rebusqué entre su pelo, por detrás de las orejas... por esa zona no estaba. Bajé hasta su cintura y rodeé su cuerpo. Mi mano subió y bajó por su espalda, pero no encontró nada. Después bajé mucho más, traspasando la barrera de la confianza. Y seguí bajando sin encontrar lo que andaba buscando. Aliviada por no haber encontrado nada extraño tatuado en su piel me recosté a su lado. Agarré su mano con fuerza, y cuando estaba a punto de dormirme, noté algo entre sus dedos. El relieve de unos números. Allí estaba. Cerré los ojos intentando no llorar, intentando dormir a pesar de todo. En su mano se encontraba la respuesta, tal y como todo empezó, así acabará. Nunca pensé que esto tendría su fecha de caducidad. 

No me acuerdo quien dijo: "nunca esperes nada de los demás, así no te decepcionarán". Cuando leí esa frase hace uno o dos años pensé en "adoptarla", es decir, llevar acabo esa filosofía. Pero a día de hoy me he dado cuenta de que nunca llegué a adoptarla, ni siquiera la puse en práctica. Los palos que me llevo equivalen a todas las cosas buenas que doy. Y las cosas buenas que doy no son nada. Cuando abro mi corazón siempre hay alguien cerca que intenta cerrarlo, cosiendo esa grieta enorme con palabras bonitas, apaciguando mi sed. 

Nunca le hice caso a la famosa frase de "esto tiene fecha de caducidad", en mis escritos quedaban reflejados los nombres de aquellos que creí que me verían morir, y a los que creí que vería algún día muertos. Me encantaba ponerle caras al futuro, saber que siempre estarían. Me sentía viva, la inmortalidad corría por mis venas realzando cada acto, cada parte de mí. Pero ahora me doy cuenta de que esto también tiene su fin. No miré cual era la fecha de caducidad, quizás es mañana o quizás es dentro de sesenta años. No lo sé, sólo tengo claro que aprovecharé todo el tiempo que le queda a esto. 




Mi Brandon Boyd

martes, 19 de junio de 2012

Concierto callejero

En el fondo tengo mucha suerte, pero es contrarrestada por mi vergüenza. Simplemente soy yo misma, y se nota cuando cojo la guitarra y canto. Es tan bonito hacer emocionar, desnudarme un momento en medio de la calle delante de un montón de gente. Cerrar los ojos y escuchar mi voz subiendo hasta perderse por la Alhambra, y bajando para bañarse en el río. Me siento afortunada de ser quien soy y de poder experimentar sensaciones preciosas que me hacen crecer.



lunes, 18 de junio de 2012

solamente vino el vino, nunca él

Volví a tapar la botella de vino que había robado y la metí en la nevera. Esperé sentada en las escaleras, la noche era cálida y mi ropa estaba empapada de lágrimas y sudor. Miré por la ventana, la calle estaba desierta. Recogí la mesa y tiré toda la comida a la basura. Fregué los platos silenciosamente, escuchando el silencio de la puerta al no abrirse, del timbre al no sonar. Volví a las interminables escaleras y a la eterna ventana. La calle respiraba soledad, ya éramos dos. Me metí en la cama y esperé con los ojos abiertos mirando al techo, hasta que desesperé con los ojos cerrados y conseguí dormir. 

Soñé que escuchaba sus pasos entrando por la puerta y se sentaba en el sofá dejándose los pulmones en el cenicero. Soñé que se descalzaba y entraba en la habitación sin hacer ruido. Se sentaba a mi lado y me tocaba el pelo, se quitaba la camiseta y se tumbaba. Pude sentir su calor pegado a mi espalda, su respiración entrecortada, su olor. 

Al amanecer alargué mi mano y sentí el hueco vacío de mi cama. Levanté las sábanas, él no estaba junto a mí. Supe que Ethan no iba a volver, que hiciese lo que hiciese él ya estaba lejos. Por un momento me sentí abandonada, defraudada, inmensamente triste. Recorrí el apartamento de arriba a bajo, intentando buscar una respuesta entre sus cosas olvidadas, simples objetos que ya ni siquiera me recordaban a él. Me senté en el sillón y miré la desolación que había a mi alrededor. Me puse las manos en la cabeza... esto me superaba. Entonces fue cuando empecé a reír. Una risa descontrolada invadió mi alma, sentí el picor insoportable del miedo recorriendo mi cuerpo. Pero no podía parar de reír.

Me gustaría contar que en ese momento él abrió la puerta, nos miramos desconcertados e hicimos el amor siete u ocho veces... y que estuvimos todo el día desnudos sin salir de la cama. Pero no fue así. Tras mi ataque de risa no pasó nada, sólo me bebí la botella de vino entera y brindé por los dos y por un futuro incierto pero prometedor. 


paciencia

En mi debilidad estás tú, absorbiendo todo lo bueno, lo que nunca quise ver. En tu debilidad estoy yo, absorbiendo todo lo malo, eso que siempre quieres que vea. Ya es tarde para volver atrás, tarde para reprimir toda esta fuerza. Tarde para hacer ver algo que no soy y tarde para hacerme ver algo que tú tampoco llegarás a ser.
Vomito las horas muertas, las que siempre quise resucitar. Entre historias y recuerdos consigo dormir. Serás afortunado si deja de doler, si tú también te duermes. No vas a volver, lo sé. Y si vuelves, ya me habré ido lejos... la paciencia no me da para más.

domingo, 17 de junio de 2012

De lujo

Es una de las casas más bonitas en las que he estado. Huele a mi infancia, a cuando me iba al estudio de Antonio Espadas. Todo esto se parece extraordinariamente al estudio, y hace que me sienta muy feliz. Éstos tres días han sido increíbles, no pensé que estar con chicas de mi clase iba a ser tan divertido. Carlota, Paula, Rebeca, Ana, Alba, Virginia y Bea. Los dos perros, la gata, la balsa, la rana, la gente del pueblo... Estar aquí es el mejor regalo que alguien me podía hacer. Mi primer viaje en moto, mis primeros bailes en la discoteca... en fin, ya pondré más cosas cuando tenga más tiempo, pero ahora solo quiero seguir bañándome en la piscina








viernes, 15 de junio de 2012

Insinuación de que quiero ir al mesón

Para mí, eso era mejor que cualquier happy crunchi time. Echo de menos ser un grupo de música, y no un grupo de amigos. Me gustaba ver a Luis como bajista, y no como mi amigo.

Me gustaba llegar con el miedo en el cuerpo, hablar con Luis de gilipolleces y enchufar mi micrófono. Me gustaba esperar a que fuesen llegando uno a uno. Me gustaba ensayar a tope, y que todo es escuchara perfecto. Me encantaba ir al mesón de Arturo y pedir las patatas y sus salsas. Me gustaba quedarme hasta tarde con Luis hablando de cosas que no entendía muy bien... me daba mucho miedo estar con él, no sabía por donde me iba a saltar. Me encantaba estar con ellos, ser una rosmine.

Pero eso ya pasó, y lo guardo con mucho cariño.
Me encanta llegar, hablar con Luis de nuestras cosas y enchufar el micro. Me encanta ensayar aunque no suene todo tan bien como antes. Me encanta hacer el tonto y que Luis me regañe por que no estoy dándolo todo en el ensayo. Me gusta descansar en el sofá y escuchar las grandes historias de Mike. Odio el humo de sus cigarros, pero lo soporto. Odio cuando hablan de cosas que me aburren. Odio cuando me empiezo a dormir por que no hay suficiente adrenalina... Me encanta cuando me despiertan para subirnos a la furgoneta de Mike e ir por ahí a hacer el tonto. Me encanta cuando Manu está totalmente dormido y le podemos hacer bromas. Me encanta hablar en "códice" con Luis, y que nadie se entere de por donde van los tiros. No es Rosmine y esa inocencia que invadía Hogwarts... pero el simple echo de estar con ellos allí, para mí ya es suficiente.

Es cierto que el invierno ha sido duro, aburrido y muy frío. Pero el verano a vuelto y hay que limpiar Hogwarts. Y con limpiar no me refiero a quitar el polvo y mover los sillones de sitio.

jueves, 14 de junio de 2012

Borrar la mancha

"Es como si tuvieses unas gafas con una mancha, no ves nada, y lo que ves te parece mal. Y en realidad nada está mal, sólo esa puta mancha que no te deja ser feliz... y te deprimes, lo pasas mal porque no ves el mundo con claridad. Sólo tienes que limpiar las gafas, borrar esa mancha. Clara, tú vales mucho, eres una tía de puta madre... no permitas que nadie te trate mal, no seas sumisa, no consientas... sé tú misma."

Después del examen nos hemos ido las dos de compras. No me he gastado nada, ella se ha gastado lo más grande... ha arrasado con todo, como si estuviésemos de compras por Manhattan. Y luego quería coger un taxi!... menos mal que la he convencido para andar. 
Estoy cansada y decepcionada... pero hoy quiero pillarme la más grande. Quiero levantarme con resaca y no llorarle a nadie más. 

miércoles, 13 de junio de 2012

el bicho bola ya no está

Una vez me encontré, por casualidad, con un bicho bola. Tan redondo, tan misterioso.
Lo cogí entre mis manos e intenté abrirlo. Pero no pude. 

Pensé que tendría frio y le hice una casita con trozos de cartón junto a mi cama. No se abrió. 
Pensé que tendria hambre y todos los dias le dejaba junto a su casita un trozo de merienda que siempre me sobraba. No se abrió. 
Pensé que no le gustaba estar a mi lado y que necesitaba libertad, asi que lo dejé donde lo encontré por casualidad.
A la mañana siguiente el bicho bola apareció en su casita junto a mi cama. No quería separarse de mi. Habia vuelto a mi lado. Pero... ¿por que no se abria? 
Le pedí ayuda a todas las personas de mi entorno.
-¿que puedo hacer para que se abra?
- nada, nunca se abrirá... y cuenta la leyenda que este bicho bola nunca se ha abierto a nadie. A si que no te encariñes mucho con él, por que no creo que te aporte nada.

Conforme le iba abriendo mi corazón, el iba abriendo su duro caparazón.
El tiempo pasaba y a cada segundo transcurrido el bicho bola se dejaba ver por dentro. Tan misterioso. Cada día algo nuevo.

- ¿queee? ¿que has abierto el bicho bola? eso es imposible! será una trampa, se qerrá aprovechar de ti, no te fies...

No escuché. 

El bicho bola, aún se asusta de mi, y yo de él. 
Aveces, por no decir casi siempre, se pierde, y no se como encontrarlo.
Aveces me pierdo y él tampoco me encuentra.
Nos entendemos bien, pero no hablamos el mismo idioma. y de vez en cuando, no lo comprendo. 

Se cierra y su silencio se hace eterno. Es tan pequeño y a la vez tan grande.

Aunque esté cerrado, él siempre está ahí, junto a mi cama. Y cuando abré su duro caparazón y saca sus antenitas al sol, me parece el bicho más fascinante de este estupido reino animal.

Joder, ¿Por qué escribía tan bien? Tan sincera... Recuerdo el día exacto en que escribí eso. El 14 de marzo de 2010. Qué pequeña, que insensata. Me da lástima leer lo que mi mente creaba, y la mierda que crea ahora. Mis metáforas son basura comparado con todo aquello, todos los que me siguen desde hace años me tienen ya bastante calada... eso hace que mi cerebro no se mueva, que se quede ahí suspendido en el aire. Mi vida cae en la monotonía, y mis palabras también. Era ese sentimiento lo que hacía despegar mi entusiasmo, era ese nuevo descubrimiento y tu motivación.

Todo Hogwarts




- Me ha llamao mi tía pa...
- ¿QUÉ?, ¿QUE VAN A DERRUMBAR HOGWARTS?!!!
- ¿Pero Clara... qué dices?
- AY LUIS, AY... QUE LO VAN A TIRAR... NO ME LO DIGAS LUIS... NO ME LO DIGAS...
- ... me ha llamao pa saber como estaba... y ya está. 
- ..............aaaaam...... vale... uff...

Echo de menos estar allí. Ya hace más de un mes que no piso Hogwarts. ¿Doan?, ¿quien es Doan?. No recuerdo el sonido de las guitarras rebotando en las paredes... No recuerdo el calor del verano, y la luz del sol entrando por las mañanas. Por eso cuando me acerco a ti y te huelo, siento que vuelvo, siento que estoy allí contigo sentados en el sofá esperando a que vengan o a que no vengan. Muertos de calor, sudando a chorros. Cierro los ojos y escucho los golpes en la puerta, la puerta del patio cerrándose, alguien gritando: "Clara, que te estamos esperando para tocar, ¿quieres venir ya?". Me encantaba cuando él me decía: "¿te bajas antes?" y allí estaba yo la primera, disfrutando de Hogwarts, pintando algo... si no me ponía con las paredes, me ponía con los muebles, las mesas, un trozo de cristal... lo importante era no estar parados. Y él tocaba a Doan, cosa que ya ni me acuerdo. Creo que esos eran los momentos más felices que he pasado en Hogwarts. Y para cuando ellos habían llegado, yo ya me encontraba totalmente relajada, con toda la tensión descargada y dispuesta a cantar. 

Peleas de agua, ruido, gente entrando y saliendo, nevera, noches interminables, estación de trenes, el cortao, la tienda de Vicente " a que la chumi", la furgoneta de Mike, Chapines, conciertos... Demasiadas cosas caben en un sólo verano. Espero que nadie me defraude y que siempre haya planes... 
Y Luis, no se como lo vas a hacer para dividirte en 8 Luises... Uno que se vaya a Jaén, otro en Canena con los dos grupos, otro estudiando a tope, otro ayudando en el cortao, otro sacándose el carnet, otro preparando el rock in Canena, otro de director de cine y otro para que sea mi amigo. Verás...

Bueno, aquí os dejo un "puñao" de fotos de Hogwarts... Todas estas fotos se las dedico a Lucy, mi new compañera de piso a partir de Septiembre :)


 Joca con Ceres, 2009

 Adolfo con su guitarra (nunca le quiso poner nombre), 2009

 Luis creando sobre una tabla, 2010

Rosmine. Primera foto con Mike, 2010

Después de comer con gato punky, 2010

 "Quieres ser mi amigo", 2010

 Mi primera foto en Hogwarts, 2009

 Backstage de ANED, "mirad todos mi tatuaje" navidad 2011

 "No me des tío, con eso verde tío", 2011

 Primeros ensayos, ROSMINE, (me creo guay con la mierda de guitarra esa) 2009

 Arte y tele, 2011

 Arte y naranja mecánica, 2011

 Antes de un ensayo de ANED, (Gyye con Pimpoyada) 2011

 Mi fiesta sorpresa de santo, 2011

 Ensayo de ANED, 2011

 Niño en calzoncillos, y niño pataleando en sofá. 2011

 Conversaciones sobre el alma con Gyye, 2011

 Luis Yonki y Gyye bailarín, 2011

 Antes del tatuaje de Gyye. Calero jalando y tuenti. 2011

 Yo con pulsera su pulsera de cuero rancio. Discutiendo. Septiembre 2011

 Julio Hiperactividad. Septiembre 2011

 "Paso de limpiar, prefiero mirar". Septiembre 2011

 Todos mirando como un tonto enchufa algo. Navidad 2011

 Lámpara de lava o consolador. Navidad 2011

 Backstage ROSMINE. (lámpara de lava recién comprada). Invierno 2010

 Luis guarreando y creando. 2010

 Luis, Doan, Joca, Ceres y pene en pared. 2009

 Los tres tristes tigres. 2010

Despertando a Joca de la siesta. Verano 2010 

 De cuando a Arturo le picaba un ojo y era bajista. 2010

 Antes de ir a la piscina. Grd. 2010

 Después de ir a la piscina (Luis se cree Miyavi y Joca se cree Luis) 2010

 Los más buenorros y mariquitas del pueblo. 2010

 Ensayo ROCK IN CANENA I. 2009 (Por ahí detrás se ve un negro, no os asustéis es Calero). 

 Una pelusilla un jueves antes de. 2010

 Guille tontola con luz indie. 2012

 Ensayo WR. (Julio se nos despelota). 2012

 "Toma ya, estoy buenísima." (me puse tetas falsas con globos). 2012

 Hogwarts en plena acción (Manu ravero). 2012

 La taquilla y Julio con cara de virgen fucker. 2012

 Sonrisa profident de WR (menos Julio que sale to fucker) 2012